“Mercedes Sosa Suiza 1980 Remastering 2025”. Premio Gardel 2026 a “Mejor Álbum de Catálogo”
A 45 años de una presentación realizada en un estudio de televisión en Suiza, durante el exilio de Mercedes Sosa, este registro inédito llega a las plataformas digitales. Grabado originalmente en formato VHS en 1980 y acompañado en guitarra por Nicolás Brizuela, el concierto permaneció inédito durante décadas.
Desde Espacio Cultura de la Casa de Tucumán en Buenos Aires, tuvimos una charla con Conrado Silvela, ingeniero de sonido y encargado de la restauración sonora del concierto.
Después de haber sido galardonado por los Premios Gardel 2026, nos cuenta un poco de su pasado y formación profesional, hasta llegar a este importante momento al trabajar en equipo con la Fundación Mercedes Sosa, para seguir inmortalizando la gran obra de una de las artistas tucumanas más importantes de nuestra historia
1 – ¿Contanos un poco tu formación, y como llegaste a la música de Mercedes para finalmente terminar trabajando en este proyecto?
Me formé en el Conservatorio Manuel de Falla, CEARTEC y Musicoterapia en la UBA. También con Pablo Rabinovich en Estudio Orión, donde más allá de lo aprendido, encontré un tutor más que generoso. Otro espacio fue AATIA — la Asociación Argentina de Técnicos e Ingenieros en Audio — la cual me permitió relacionarme con profesionales de altísimo nivel.
La relación con este proyecto llegó a través de Producciones Matus. Araceli y Agustín Matus, junto con la Fundación Mercedes Sosa, tuvieron la visión de preservar y restaurar el legado discográfico de Mercedes con un estándar de calidad muy alto — no simplemente digitalizar archivos y darlos por rescatados, sino realmente recuperar la experiencia de escuchar a Mercedes como ella merece ser escuchada.
¡Cuando me convocaron para sumarse a ese proyecto, la respuesta no podía ser otra que sí! Suiza 1980 era un caso especialmente desafiante: un concierto en vivo registrado en VHS, con todo el deterioro que eso implica. El desafío no era solo técnico sino ético — ¿hasta dónde intervenís una grabación sin traicionarla? Con Mercedes la respuesta tenía que ser muy clara: nada que altere su identidad tímbrica, nada que la haga sonar “moderna” a costa de hacerla sonar menos a ella. Trabajamos con una cadena completamente analógica, con mucho respeto por la dinámica original, y con la convicción de que el objetivo era restituir, no reemplazar.
2 – Teniendo en cuenta el valor y el contexto histórico del material, ¿cuáles fueron las pautas principales que se plantearon para abordar el disco y el trabajo de restauración y mastering?
Las pautas las definí yo a partir del material mismo — escuchándolo, entendiéndolo, dejando que el propio registro me dijera qué necesitaba. Después fueron revisadas y aprobadas por la familia. La línea directriz fue una sola: llevar al oyente al lugar.
Que cuando alguien ponga ese disco, no sienta que está escuchando una grabación de 1980 restaurada en 2024 — sino que sienta que está ahí, en ese teatro en Suiza, respirando ese aire, con Mercedes a pocos metros.
Y para llegar a eso, la premisa fue clara desde el principio: nada de inteligencia artificial. Lo que se usó fue inteligencia artesanal — inteligencia argentina
Respetar la dinámica original fue central. No comprimir para que “suene fuerte”, no ecualizar para que “suene moderno”. Si en ese concierto había silencios, esos silencios tenían que estar. La voz de Mercedes tiene una identidad tímbrica inconfundible, y el trabajo consistió en protegerla, no en mejorarla — porque no había nada que mejorar.
Uno de los momentos más emocionantes del trabajo fue cuando comenzaron a surgir con claridad los planos de la guitarra de Colacho Brizuela — ese sonido tan característico, tan suyo — y el bombo que tocaba la propia Mercedes. Estaban ahí, en la grabación original, esperando. La restauración no los inventó: simplemente los liberó.
3 – ¿Hay intención de seguir dando a conocer, si hubiera, material inédito de Mercedes?
Sí, hay más material, y estamos trabajando en eso. No puedo adelantar demasiado todavía, pero sí puedo decir que lo que está por venir nos tiene completamente emocionados — a mí, a Producciones Matus, a todos los que estamos involucrados en este proceso.
Suiza 1980 Remasterign 2025 fue de alguna manera una puerta que se abrió. Y del otro lado hay más Mercedes esperando ser escuchada, esperando llegar a la gente con la dignidad que merece.
Y esto llega en un momento muy especial para la Argentina. Estamos viviendo un revival extraordinario del folklore, una vuelta a las raíces que se siente en todos lados — en los escenarios, en las plataformas, en los jóvenes que de repente descubren a Mercedes, a Atahualpa, al bombo y la guitarra como algo propio y urgente. En ese contexto, devolver estas grabaciones al mundo no es solo un acto de preservación cultural — es casi un acto patriótico.
El legado de Mercedes Sosa es núcleo identitario de este país de América Latina y del mundo.
4 – Por último, ¿Qué significa para vos y tu camino como profesional ser parte del equipo que ganó el mayor galardón de la industria discográfica a la música argentina?
Cuando escuché el nombre de Suiza 1980 Remastering 2025 la ceremonia de entrega de los Premios Gardel, fue muy emotivo. Este proyecto no fue solo un trabajo. Fue entrega total. Fueron noches larguísimas escuchando una y otra vez la misma frase de Mercedes, buscando el punto exacto donde el sonido dejaba de ser un archivo y vuelve a ser una emoción. Y en ese momento, todo eso se juntó de golpe.
Ganar el Premio Gardel significa muchísimo. No solo como reconocimiento profesional, sino porque habla de algo más profundo: de que el trabajo honesto, el trabajo hecho con amor y con convicción, encuentra su lugar. Y quiero detenerme un momento en la terna, porque estar nominados en la categoría Mejor Colección de Catálogo junto a Peluson of Milk de Luis Alberto Spinetta y Sui Generis ya era en sí mismo un honor enorme.
Considero que ya habíamos ganado cuando sacamos el disco a la luz. Ese fue el primer premio — saber que Suiza 1980 Remastering iba a poder ser escuchado, que Mercedes iba a llegar a nuevos oídos con la calidad que merece.
Quiero agradecer profundamente a todo el jurado de los Premios Gardel.
También un agradecimiento especial a todas las radios, diarios, fundaciones culturales y periodistas tanto de Argentina como internacionales, que apoyaron este disco desde el primer momento.
Desde el día uno hubo periodistas, medios, comunicadores que entendieron lo que estábamos haciendo y lo pusieron en valor. Eso no se olvida. En este mundo donde todo va tan rápido, que alguien se detenga a escuchar, a entender y a contar — es un regalo.
Este premio es un punto de llegada, sí. Pero también punto de partida. Hay más camino por recorrer, hay más Mercedes por descubrir, y vamos a seguir haciéndolo con la misma entrega con la que empezamos: Con la certeza de que el patrimonio musical de este país merece ser tratado como lo que es — un tesoro.
- Conrado Silvela es ingeniero de mastering analógico argentino con más de una década de experiencia en la industria musical, Conrado Silvela es fundador y responsable de Estudio de Mastering Analógico Casa Rara, ubicado en el barrio de Villa Devoto (Buenos Aires, Argentina) habiendo trabajado con una amplia gama de artistas y géneros musicales, ofreciendo servicios de mezcla, masterización analógica y restauración de audio.







